A lo largo del Valle Antigorio, los municipios de Baceno y Premia son dos etapas importantes para quienes recorren esta parte del Val d’Ossola en dirección al Val Formazza.
Baceno, puerta del Alpe Devero
Baceno es conocido sobre todo como punto de partida para llegar al Alpe Devero, una de las mesetas alpinas más apreciadas de la zona. El pueblo conserva además una iglesia parroquial de origen medieval, entre los testimonios arquitectónicos más significativos del alto Val d’Ossola.
Para más información sobre Baceno, la referencia es el sitio web del Ayuntamiento de Baceno; para Premia y sus termas, el Distrito Turístico de los Lagos reúne información actualizada sobre el Valle Antigorio.
Premia y sus fuentes termales
Un poco más adelante, a lo largo del valle, se encuentra Premia, municipio conocido por la presencia de fuentes termales, otro testimonio de cómo las aguas de montaña han marcado la historia turística de diversas localidades del Val d’Ossola, no solo en el Val Bognanco.
Para conocer el estado actual de las termas de Premia, la referencia es el Distrito Turístico de los Lagos.
Un valle de paso hacia la alta montaña
Baceno y Premia representan el tramo intermedio del Valle Antigorio, entre el fondo del valle ossolano y las cotas más altas del Val Formazza y del Alpe Devero: un territorio de paso que merece la pena descubrir con calma, quizá haciendo parada en los dos pueblos antes de continuar hacia el alto valle.
Del fondo del valle a los viñedos
Quienes recorren el Valle Antigorio pueden combinar fácilmente la visita con una parada más abajo, entre los viñedos del Val d’Ossola, con una degustación para completar el descubrimiento del territorio.
Un territorio para explorar con calma
Baceno y Premia se prestan bien a una visita sin prisas, quizá combinada con una parada fotográfica a lo largo del curso del torrente Toce, que atraviesa ambos municipios antes de continuar valle abajo. La tranquilidad de estos pueblos, alejados de los flujos turísticos más intensos del Lago Maggiore, es probablemente su mayor atractivo para quienes buscan un contacto auténtico con la montaña ossolana.
Dos municipios, un solo valle
Baceno y Premia, aunque mantienen identidades administrativas distintas, comparten desde siempre un destino común ligado al Valle Antigorio: ambos pueblos han visto alternarse a lo largo de los siglos la economía agrícola, el aprovechamiento de los recursos termales y, más recientemente, un turismo de naturaleza que pone en valor la cercanía de las montañas más altas del Ossola.
La iglesia de San Gaudenzio
El corazón de Baceno es la iglesia de San Gaudenzio, un edificio del siglo XIII de estilo románico-gótico que representa un importante punto de referencia religioso, cultural e histórico para todo el valle. La iglesia es célebre por sus frescos renacentistas, iniciados hacia finales del siglo XV y completados solo en 1542 con la gran Crucifixión en la pared derecha del presbiterio.
Croveo y las brujas del Valle Antigorio
La pedanía de Croveo es conocida por los numerosos procesos por brujería que, entre los siglos XVI y XVII, llevaron a la hoguera sobre todo a mujeres y, en algunos casos, a hombres del pueblo, acusados de prácticas de brujería según las creencias de la época. Cada año, el último fin de semana de julio, Croveo recuerda esta página oscura de su historia con la manifestación “Brujas del Valle Antigorio”, un evento que une memoria histórica y puesta en valor del territorio.
Un itinerario que recorra ambos municipios permite captar en un solo día la doble identidad del Valle Antigorio: la espiritual y artística de Baceno, y la termal y natural de Premia.
Un territorio, en definitiva, que merece más que una simple parada de paso en la carretera hacia el alto valle.
Dos pueblos, una única alma de montaña por descubrir con calma.
Dos municipios, un único gran relato de montaña.
Termas, historia y montaña, al alcance de la mano.
Un territorio auténtico, para vivirlo a su propio ritmo.